Tormenta de desamor

El viento ruge y el cielo truena, era la peor tormenta que había vivido. Una tormenta que destruía todo a su paso, era incontrolable, aunque te taparas los oídos los truenos retumbaban en tu interior como si estos entrasen por el abdomen, rebotando en las costillas golpeando tus órganos y al golpear al corazón este sufría un corto circuito; primero latía excesivamente rápido dando la impresión de iba a explotar y después se quedaba inmóvil, al igual que la tormenta, como si la vida se hubiera escapado por completo.
La lluvia empezó a caer, no solo del cielo sino también de mis mejillas. La verdad no se que tan bien pueda manejar esta ruptura.
Trono por ultima vez el cielo al igual que mi corazón.

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