Venían del Bosque

A la caída del anochecer, la calle principal de aquel pequeño pueblo en el valle estaba oscura y callada, lamparas titilantes siendo la única fuente de luz que iluminaba cada esquina, mientras que el resto era engullido en tinieblas.
En una de esas esquinas, el ya destartalado Bar Melbourne era el unico local con las luces encendidas ya que su dueño, el viejo Señor Ryan, se encontraba en la barra, sirviendo su quinto vaso de ron.
A pesar de ser ya muy tarde y que el no había dormido en varias semanas, el se encontraba expectante y lucido.
Esperando.


Hacia 6 meses, el silencio de la noche era ofuscado por el sonido de festejos y risas de la gente, ya que el popular y alegre Bar Melbourne abría todas las noches, dejando entrar a todo tipo de gente, ya sean trabajadores, adolescentes y partes gubernamentales, todos eran recibidos. Ese era la regla del viejo Ryan, que la seguía desde que la abrió su abuelo, junto con la fundación del pueblo. Pero eso cambio cuando su hijo, el carismático, pero no muy prudente Mike decidió cambiarlo, para darle una cierta exclusividad.
Ryan se rehusó abiertamente a esto, ya que su propio padre le había dicho que esta regla debía mantenerse, sin importar lo que pasara, pero su hijo hizo caso omiso y de un día para otro, impuso la regla e hizo una reinauguración, dando paso a solo los más ricos y jóvenes del pueblo
Nadie se lo tomo bien, ni los policías, ni los padres de familia, ni los jóvenes que solo querían pasar con sus amigos.

Pero al Viejo Ryan le preocupo más la opinion de uno de sus mejores clientes:
El Señor Ross.

De aspecto harapiento, pero con un traje que en su tiempo de gloria debió de haber visto las mejores y mas refinadas fiestas, una tupida barba gris y un sucio sombrero, adornado con un peculiar símbolo
que parecía representar un ave, el Señor Ross era un caso local, pero no por ser exactamente el más borracho. Ross era muy viejo, tanto, que hasta Ryan recuerda haberlo visto en el bar cuando su padre lo llevaba a limpiar mesas y siempre lo había visto con ese aspecto. Todo el mundo lo conocía, pero aun así nadie sabia de donde venia.
Lo unico que se sabia era que el llegaba a las 9 p.m., se ubicaba en la esquina más alejada del bar, pedía una botella de cerveza artesanal de la mano del bar que nunca tomaba, pero le hacia compañía mientras observaba en silencio a las personas hasta el cierre, a las 4 p.m., dejando una buena propina y regresando hasta la salida del pueblo, par internarse en el bosque, donde se rumoreaba que vivía.
El Señor Ross seguía este simple ritual de manera casi religiosa y sin faltas todas las noches, (excepto los martes) y se había vuelto una celebridad local, ya que muchos habían crecido con el alrededor, teniéndole cariño.
Pero a Mike nunca le agrado y le parecía un impedimento para que su negocio creciera y es por eso que, cuando el Señor Ross llego esa noche seguir con su ritual, fue negada la entrada por un guardia.

Ross no parecía captar mucho de lo que pasaba, y siguió tratado de pasar la fila, por lo cual los jóvenes clientes se empezaron a quejar y uno de ellos le empujo al suelo, riéndose con sus amigos.
Ryan salió a su ayuda, para ver si no le había pasado nada, pero Ross solo se levanto, y miro a los ojos del hombre mientras dijo en su gastada voz:

"Volveré en 2 temporadas para hablar, hasta entonces, el trato esta roto."

Ryan no entendía a que se refería, pero antes de poder preguntar, Ross marcho firmemente hacia la dirección por la cual había venido.



Hacia 5 meses, el pueblo recibió una histórica ola de calor, y los campos se secaron, quitando uno de los mayores recursos económicos del lugar. Y simultáneamente, el sonido de los cuervos que cubría el pueblo y al mismo tiempo, uno siempre se sentía observado.

Hacia 4 meses, el comisario Carter y otros 3 oficiales desaparecieron en el bosque que rodeaba a la comunidad, luego que se cortara toda comunicación con la torre de radio ubicada dentro de este y de que se desvanecieran los automóviles y camiones que trataban de cruzarlo.
El bosque empezó a dejar de producir sonido alguno.

Hacia 3 meses, ellos llegaron.
Primero la gente aledaña al bosque desaparecía de sus casas, junto a todos sus animales, dejando atrás extraños símbolos tallados en los arboles cercanos.
La gente en el pueblo decía que veía criaturas extrañas en las calles después del anochecer.
Al principio, con sonidos extraños pero tenues de aleteo, junto a graves, pero suaves graznidos.
El pueblo olia a pajarera.

Hacia 2 meses, Ryan cubría las ventanas de su casa con tablones de madera y limpiaba su rifle, cuando entre las cajas que guardaba en su ático, encontró una que le había pertenecido a su padre. Nunca la había abierto, así que decidió investigar. Contenía una foto de la fundación del pueblo y un objeto que le llamo la atención: Una figurilla tallada en madera que parecía representar un ave con características humanas, grandes garras y un símbolo que conocía ya muy bien.
Analizo la figura de manera sombría, pero al final, se dio cuanta de los ojos que lo reprochaban desde la foto.
Se escucho un cuervo afuera.

Hacia 1 mes, su hijo y su esposa, junto a su nieta desaparecieron, igual que los jóvenes que se burlaron de Ross aquella noche, todos desaparecidos dentro de sus casas, con solo una ventana abierta y símbolos tallados en sus puertas.



Ese martes, El Viejo Ryan se encontraba en su bar, la noche había dejado de emitir sonido alguno, y se avecinaban las 9 p.m..
Ryan tenia al lado una cerveza artesanal sin abrir, no quería dejar a su invitado sin su bebida favorita.

Al toque de las 9, se rompió la calma, se dio un fuerte estado de quietud, como si todo hubiera sido absorbido por el vacío. Ryan levanto la mirada hacia la puerta y vio esos grandes y brillantes ojos que ya conocía, acompañados de un rostro distorsionado, lleno de plumas negras como la noche y una garra que se acercaba para empujar la perilla.

Esos mismos ojos que le reclamaban desde la fotografía en la caja de su padre.














Comentarios

  1. La forma en que ordenaste los puntos y a parte es un poco extraña y confusa, lo que causa que sea un poco cansada la lectura. Esto no me ayudó mucho al leer, sin embargo, si lo ordenas, creo que logras un estilo de escritura que a mí me gusta mucho. Sólo repiensa los puntos.

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    1. Me faltó agregar que además me gustó cómo pensaste diferente, no narraste desde la perspectiva de los clientes de un bar sino de los dueños.

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    2. Ah, no lo había apreciado, es verdad, ¡tremendo giro! Eres el único que dejó a los clientes de lado y se fue hacia la ficción de los dueños. Genial!

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  2. Extraordinario. Primero, porque llegaste a esta idea a través de esta pauta. Y, segundo, porque la idea y la ejecución son espectaculares.

    Felicidades. Te felicito muchísimo por la sutileza de las señales. La primera descripción del Sr. Ross es fenomenal, tiene misterios y elementos que tomarán importancia y "gatillarás" nás adelante.

    Disfruté mucho el tono del relato, ese narrador tenue y visual, con las lámparas titilantes, todo lo demás engullido en las tinieblas y el sonido de los cuervos que envolvía el pueblo

    También disfruté mucho tus pausas y elipsis: Pausas como: "Pero al viejo Ryan le preocupó más la opinión de uno de sus mejores clientes: (línea aparte) El Señor Ross". Y elipsis como el paso del tiempo, de repente estamos en "Ese martes, ...", sin recurrir en explicaciones como "dos semanas después, ya todo estaba en las ruinas, cuando", ¡bra-vo!

    Por último, maravillosos detallazos como cuando al final el Sr. Ryan le tendrá la cerveza artesanal disponible, o la sentencia de las dos temporadas, medida de tiempo curiosísima y certeramente no explicada con claridad.

    ¡Muy, muy bien!


    *Dicho eso, al igual que Daniel veo muchas pausas innecesarias que complican un poco la lectura. ¡Si gustas después de clase las reparamos!

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