Culpable

No te puedo contar las noches de insomnio que pasé, ni lo mucho que al cielo pedí que mi corazón dejara de latir. Sé que seguía latiendo por ti, y deseaba que dejara de doler tanto.
No te puedo decir los cuerpos que toqué, esperando olvidar la primera vez que tus manos exploraron con ansias mi piel. Cada piel que besó me lo hace más difícil.
Nunca podré contarte lo mucho que me hacen falta tus labios, con la sonrisa que sentía sobre ellos cada vez que me besabas. O lo mucho que todavía me miento a mí mismo diciéndome que esa sonrisa era verdadera.
Y jamás me dejaré olvidar cuando, por palabras de mi amigo, descubrí que los rumores eran ciertos. Que todas las veces que me dijiste que sería el único, mientras sostenías mis manos con las tuyas y me mirabas a los ojos, me estabas mintiendo.
Todavía me duele, pero me duele todavía mas el corazón que dejaste tirado en el suelo. 
Aun así, sigo esperando que vuelvas. Espero que algún día estés ahí, con tus rizos despeinados y tus ojos cerrados, en tu bronceada desnudez sobre mi cama.
Y cuando eso pase, espero poder perdonarme.

Comentarios

  1. Gran final. Qué dolor.
    Hay muchas emociones y sensaciones, funciona.
    Querría pedirte que ensayes este mismo cuento o que escribas el siguiente desde el enojo o el cinismo, no desde el romance. Que utilices frases más duras, cruentas, crueles, llanas. Creo que podría salir algo muy potente.

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