Paseo nocturno

-A estas horas de la noche no deberíamos de estar paseando, Luis-
-Tú calmada, yo sé lo que estoy haciendo. Solía venir aquí todas las noches cuando era niño.
-Ajá. ¿Cuántas décadas desde entonces? Luis, este lugar me está dando mucho miedo, por favor vámonos.
-Lau, no tienes nada qué temer. Créeme, este bosque es inofensivo. No hay animales porque los cazaron a todos cuando era niño. Tampoco hay gente por lo lejos que está la ciudad. Todo va a estar bien.
-Si tú lo dices... espera, ¿no decías que estaríamos solos?
-Si, ¿por?
-¿Y esa luz qué es?
-¿Cuál luz?
-La que brilla por allá lejos. ¿No la ves?
-No, ¿por dónde?
-Está... por allá...
-Laura, ¿hacia donde estas viendo? Laura, regresa acá. No veo ninguna luz, ¿de qué estás hablando? ¡Laura! ¡¿A dónde fuiste?! ¡Laura!
¡¡Laura!!

Comentarios

  1. Oohh, me encanta que te quedaste resonando con el género del terror.
    Qué terrorífico sería perder a alguien así, con tanta incomprensión.

    ¡Bien, Luis Roberto!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Corriendo

Edmond en Oblí

Angelo's